KOI nace de un viaje a Portugal en el verano de 2012. Daba la casualidad de que en cualquier sitio donde nos alojábamos había un estanque de peces koi. Me sentaba horas en silencio, enfocando la mirada en las distintas capas que presentaba esa escenografía: el movimiento, los reflejos, la transparencia, las sombras, las luces de cada una.
Quería proyectar la visión que veía en cada capa para que el observador se sintiera libre de bucear en cualquiera de ellas con solo cambiar la mirada. En esta serie intento transmitir, con unas pinceladas, la esencia hipnótica que nos deja relajados al mirar a los habitantes de este mundo subacuático.