Cuando llegué a Andalucía descubrí el río Guadalquivir en un lugar cercano a Sevilla llamado La Puebla del Río. Inspirada en el bello entorno realicé una exposición en la que, a través de fotografías y pinturas, quise mostrar mi mirada sobre este río.
Sus muelles se adentraban en él desde hacía doscientos años, y las subidas y bajadas de las mareas habían creado en ellos unas figuras que me parecían personajes. Sí: los habitantes del río, que me transmitieron la historia de este pueblo.